Flirtear en Alemania


Era comienzo de Abril y el sol brillaba. La gente en el puerto caminaba radiante, felices por el buen clima. Los días de frío parecían quedar atrás. Yo los miraba sentado sobre uno de los escalones que llevan a los restaurantes. Al lado mío, un amigo que me comentaba lo difícil que son, en todo sentido las mujeres alemanas. Yo por mi parte, tomaba lo que era mi cuarta cerveza, y me sentía ya un poco borracho. Mi atención a esa altura era un tanto dispersa. Por un lado trataba de  escuchar el monologo de mi amigo y por otro lado mi cabeza me forzaba a observar una gaviota que estaba frente a nosotros.

<< Son tan difíciles éstas mujeres, son demasiado independientes y además no saben aceptar cumplidos. Por ejemplo la otra vez…>>

<< La vida de esa gaviota debe ser muy relajada. No paga por comida ni alquiler. ¿Dónde dormirá? ¿Sobre el mar? …>>

 << Y en ese momento le hablé ya que estaba bailando sola. Le hice las preguntas de rigor; ¿Cómo te llamas? ¿Qué estudias? Etc. Y a los pocos minutos me dijo que tenía que ir al baño y nunca volvió…>>

<< Poder volar y vivir en la playa…Uhhh sería cool!!!. ¿Tendrá familia esa gaviota? ¿Dónde estarán sus hermanos, hijos o su esposa?... >>

<< La otra vez me abrí una cuenta en Tinder y ya tengo 3 “Matches”. El próximo lunes tengo una cita con una de ellas. ¿Haz usado Tinder alguna vez?...>>

<< Definitivamente! Si me pudiera  reencarnar en un animal, ese sería con todas seguridad una Gaviota!!! Se ven tan libres y despreocupadas…>>

<< Hey! ¿Me estás escuchando?...>>

A partir de esa tarde me puse a reflexionar sobre el tema expuesto por mi amigo y quise ir más allá, quería saber cómo realmente flirtea la gente en Alemania. Así que tomé mi libro de apuntes y visité por varias semanas muchas discos. Llegaba, pedía la primera cerveza y me sentaba a observar a la gente como se interrelacionaban entre sí. Iba vestido de negro y a veces llevaba gafas de sol para pasar desapercibido. A veces también sacaba fotos a la gente o hacía videos  sin que se dieran cuenta para analizarlos posteriormente. Si lo sé! Suena un poco enfermo y psicópata. Pero lo hice únicamente con el afán de responder mis dudas sobre el  Flirteo alemán. Finalmente, luego de muchas fiestas, muchas cervezas y de mucha gente observada, llegué a la conclusión que efectivamente las mujeres alemanas, en general, son muy distintas a las mujeres latinas, sobre todo a la hora de Flirtear.

Hay que entender antes que todo, que los alemanes le dan una importancia trascendental al concepto de ”Espacio Vital”. Respetar la  distancia física es fundamental para ellos.
No solo  en el terreno  de la conquista y la seducción, sino que también en la vida diaria;   acá nadie se acerca a otra persona a menos que  se tenga el consentimiento de la otra persona. Así, si consideramos  esto último, nos podemos dar cuenta fácilmente que para un latino el tema de  ligar, flirtear o conquistar en Alemania puede ser un asunto muy complicado y a veces frustrante.






Y es que para un alemán en general, esa burbuja de aire a nuestro alrededor necesaria para no sentirse atosigado, ahogado, abrumado o agobiado ante la presencia de otra persona es mucho más grande que la que necesitamos los latinos.
En mi caso, puedo sentirme un poco agobiado cuando una persona me habla a menos de 14 centímetros. Bueno, para una alemana esa distancia sería algo así como 76 centímetros. Si cruzas esa frontera  e invades “su aire” lo más probable es que te diga que va al baño y no vuelva nunca más.




 ¿Pero entonces cómo se liga en Alemania?

Para poder ir donde una mujer que te guste y poner en marcha todo tu poder de seducción se debe esperar antes que todo una señal que la fémina te dé. Y ¿Cuál es esa señal? Curiosamente esa señal es una Mirada!

Pero ojo. No es cualquier mirada. La mirada esperada debe ser directa, serena pero intensa. Y debe durar, según lo he calculado, 3.5 segundos. No más ni menos que eso. Tú, debes responder a esa mirada de igual forma. Pasado  los 3.5 segundos ella te quitará la mirada y es ahí donde debes ir hacia ella para comenzar el cortejo.

El tema de la mirada para los alemanes tiene mucha relevancia a la hora de encontrar pareja. Esto no solo se puede evidenciar en las discos, sino que también en el metro. Esto lo pude constatar en uno de mis viajes a Berlín.

Un día  tomé el metro y vi un anuncio donde salía un cupido lanzando  flechas con punta de corazón. Pensé que quizás era algo relacionado con San Valentín, pero luego me di cuenta que era Octubre  y que para el 14 de Febrero faltaba  algo de tiempo aún, así que definitivamente no era un anuncio de San Valentín. El anuncio decía “Meine Augen Blicke” (mi flechazo) y también mostraba una dirección Web. Cómo soy un tipo curioso, fui a ese sitio web y me encontré con la sorpresa que “Meine Augen Blicke” era una especie de Tinder pero no en la forma sino en el fondo.  En realidad es un  foro proporcionado por el servicio de transporte de Berlín donde puedes describir a una persona que hayas conocido en el metro y con la cual hayas intercambiado miradas.




Es decir;  vas en el metro. Ves a alguien que te gusta. No te atreves a hablarle porque te da vergüenza y no quieres molestarla. Esa persona se baja del metro antes que tú. Tú la sigues con la mirada hasta que el metro parte nuevamente. Llegas a tu casa. Aún tienes la cara de esa persona en tu cabeza. Te acuerdas que existe aún una última y  desesperada opción  para   tener contacto con ella. Te metes  anónima y cobardemente a “Meine Augen Blicke”. Describes a esa persona (color de ropa, hora que estuvo en el metro, estación donde se bajó, etc).  Finalmente esperas a que esa persona algún día lea esa descripción y se contacte contigo.

La idea de la página no la encuentro mala, pero te da a entender un poco lo difícil que lo tienen los alemanes a la hora de Flirtear. Por ejemplo ésto dice uno de los últimos mensajes dejado en el Foro:


“Ambos esperamos el U6 el viernes por la tarde alrededor de las 15:45 en la estación Rehberge. Te sentaste en la banca y luego llegó un conocido tuyo y empezaron a conversar. Luego él siguió su camino  y nosotros abordamos el tren. Nos sentamos frente a frente. Tú estabas concentrada en tu celular. Cuando estamos en la estación Friedrichstrasse me miraste y sonreímos. Lamentablemente me tuve que bajar en esa estación.  Tienes el pelo rubio, tenías una cartera café, llevabas una camisa de flores y una falda oscura. Yo uso lentes y tengo barba, tenía un Jeans negro  y una camisa gris. Tu sonrisa no puede salir de mi cabeza. Me gustaría mucho volver a verte.”

Romántico ¿cierto? Definitivamente. ¿Algo enfermo, desesperado y psicópata? También.




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